Pero siempre escribí

lunes, 9 de enero de 2017

Julian

"Señora disculpe ¿no tiene una moneda para darme?"

Le dí diez pesos que era todo lo que tenía encima pero, a diferencia del resto de los transeúntes, decidí darle charla. Hablamos por media hora. 
Me contó que se llamaba Julián porque su papá se llamaba así también, pero que al viejo le decían Negrito. Ahí casi se me escapa una lágrima,

"A mí abuelo también le decíamos así" le conté

Sonrió y casi burlándose de la situación y con una gran ironía dijo 

"¿A un familiar tuyo le decían Negrito? Pero andaaa, que ¿sos adoptada entonces? con lo pálida que saliste...

Unos minutos después me confeso que su papá estaba preso en Ezeiza y que una vez compartieron celda. Habían caído los dos por lo mismo, robo a mano armada.
Me pidió que no me asuste, que ahora no robaba más, y que en realidad nunca lo hizo. 

"Si me preguntas si soy ladrón te digo que no, hasta preso te decía que no. Tenía hambre, fui a buscar comida, no plata, y sin embargo estoy arrepentido"
Cumplió seis meses adentro y lo dejaron salir por buena conducta. Se encontraba sólo en la puerta del penal, no sabía para donde ir. Y decidió volver al lugar donde se sentía más contenido, bajo flores, a la casa de un amigo que les vendía poxy a él y a sus hermanos cuando eran más chicos.

Sin embargo Julián puso mucha voluntad y logró salir de ese ambiente, para volver a estudiar. Dice que quiere ser maestro, porque a él la escuela le salvo la vida. Ahora está en el descanso de su nuevo trabajo como mozo y aprovecho para pedir veinte pesos y poder comprarse una nueva lapicera.

Le dije que fue un placer conocerlo y que le deseaba mucha suerte. Él me contestó lo mismo y agregó un gracias al final que me sacó una de mis mejores sonrisas.

Me tome el colectivo y me fui para casa, donde prendí rápido la tele y vi un titular que me horrorizó

ASESINAN A LADRÓN EN HURTO A MANO ARMADA, UNA AMENAZA MENOS

Que sencillo debe ser ser el Estado y poder asesinar a tus supuestas "amenazas" en vez de ayudarlas y re insertarlas en la sociedad ¿No?

Cuando Julián salió de la cárcel, estaba sólo. Había pasado seis meses encerrado, sin ningún tipo de estímulo afectuoso, académico o laboral, y sin embargo se lo ABANDONO en la calle, para que se las arregle.

Ahora, usemos nuestro sentido común un ratito y razonemos. Un persona buena, en una mala situación económica, abandonado por el Estado, marginada por la sociedad y con una pésima compañía ¿Qué esperaban que pase?
Volvió a Flores, donde lo recibieron con los brazos abiertos y lo incitaron a salir a robar otra vez.

Julián, por decisión y voluntad propia se dio cuenta que había otro camino y eligió tomarlo. Pero ¿Saben que? No todos saben que hay otro camino, y es nuestro deber como sociedad, y SU deber como gobierno y representantes del Estado, mostrarle que sí hay otro camino, y que vamos a ayudarlos a que lo sigan.

Dejemos de deshumanizar a los delincuentes, porque son PERSONAS que tienen miedos y necesidades y sueños y que muchas veces, tienen tan pocas ganas de robarte como vos de que te roben. 

Basta de asociar pobreza con delincuencia y delincuencia con el no retorno, con la causa perdida, con la maldad.

Delincuente es el que teniendo la posibilidad de elegir elige delinquir, no el que cree que es su única opción, aunque no lo sea.

Basta de entrar en este círculo de marginar "por las dudas", basta de lavarnos las manos y después exclamar con mucho orgullo que "el problema son estos inmigrantes..."

Basta de querer matar a Julián, sólo por equivocarse, basta de ser tan hipócritas de no ofrecer una mano pero hacernos los sorprendidos cuando todo sale mal.

Simplemente basta, ¿Qué estamos esperando para abrir los ojos y ver? Hay toda una generación de pibes por delante, demostremosles que no están solos, y que se merecen las mismas oportunidades sin importar color de piel, nacionalidad o pasado.

Pongamos nuestro granito de arena y terminemos con la barrera de los prejuicios, porque una vez que esa barrera se cae, ya todo es mucho más sencillo.

Y si no, preguntenle a Julián, que empieza el año que viene el terciario, y quiere abrir una escuela en su barrio. Él, un "inmigrante pobre y ladrón" contribuye más a la sociedad que la señora que lo quiere ver muerto.

Pensemos en eso un ratito.


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