Pero siempre escribí

viernes, 16 de diciembre de 2016

¿Sabías?

Estoy tan concentrada mirando mis ojotas grises, y pensando que antes eran blancas, que no me doy cuenta que hace dos cuadras que me diste la mano y empezaste a hacerme mimos, como de costumbre. Cuando por fin me doy cuenta empiezo a encuadrar la imagen en mi cabeza y me lamento, también como de costumbre, no tener una cámara en la mano.
Por fin levanto la vista y te miro a vos, me muevo dos pasos hacia adelante y te doy un beso. Me mirás, un poquito muy sorprendido, pero la expresión de sorpresa se borra de tu cara casi al instante, dando lugar a otra nueva, la de felicidad.
Ahí yo hago el comentario de siempre "Te amo ¿Sabías?"
Damos unos pasos más en silencio, disfrutando de nuestra compañía, hasta que haces una observación bastante acertada, hace frío. Yo reflexiono un rato y agrego "Hace frío de costa".
Me mirás perplejo, pero no emitís ni un sonido; estas esperando que hable.
Y así es como te explico que el frío de costa es ese que no viene solo, viene con arena y olor a sal, con caras coloradas y días eternos. Es ese que trae la sensación de cuando recién te bajas del auto en la playa, después de cuatro horas, un par de medialunas y mas de dos termos de mate encima. Ese que atesora castillos de arena, atardeceres, pero también discusiones, sobre si es mejor la playa o la pileta, y más discusiones sobre si te pusieron bien o no protector solar.
Te miro, y estas sonriendo mirando al piso. Pregunto que pasa, me mirás a los ojos y me contestas sonriendo "Yo muchísimo más ¿Sabías?"
Que linda es la gente cuando se le escapan los sentimientos por los ojos, pero más que nada que lindo sos vos cuando te pasa, y que lindo es todo cuando me doy cuenta.

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