Pero siempre escribí

martes, 16 de agosto de 2016

Todo

Y me pidieron que hable de todo, de mí, de mi amor por el calor pero a la vez por el invierno, del color de las paredes de mi cuarto, de mis poemas y de las colillas de mis cigarrillos.
Me pidieron que les hable de todo, y les hable de todo, menos de vos. Porque te tengo guardado entre las páginas de mi libro favorito, cual flor seca. Y nadie -mucho menos ellos- se merece que revele tu escondite.
Así que no te muevas, quedate ahí, hasta que pase tanto tiempo que me olvide donde estas. Y nos reencontremos cuando yo, despistada, decida hojear las páginas del libro. Y vos, marchito, me saludes con un tanto tiempo, sabiendo que eso no hace más que llenarme los ojos de lágrimas y obligarme, por acto reflejo, a cerrar el libro, y por lo tanto, a cerrarte. Y a aprender, a nunca más abrirte.
Me pidieron que les hable de todo, y les hable de todo, menos de vos.

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