Pero siempre escribí

miércoles, 13 de julio de 2016

Carta a la vida

Quiero darte mil un razones para seguir viviendo,
mil y un cosas a recordar para ser feliz,
te las escribo a vos, que ojala me sigas leyendo,
porque yo sí lo hago
y aunque cumplo con mi promesa de mantener la distancia
no puedo evitar mandarte, por lo menos de vez en cuando, esta especie de señales de humo
y esperar que las sepas interpretar

Primero que nada, acordate de respirar, estas vivo, podes hacer lo que quieras. Tenes poder total de decisión sobre tu vida, nadie puede intervenir en tu pensamiento, en tu cerebro. Valorá eso, valorá ese espacio a resguardo de ojos ajenos, y usalo para crecer, no para destruirte. No pienses en todo lo malo que te pasó, pensá en lo bueno que va a pasar. Las cosas no vienen solas, trabajá, por vos únicamente. Esforzate por vos, reí por vos, viví por vos.
La razón más importante por la que tu vida es invaluable es que es tuya, nadie te la puede sacar, mi ausencia no te saca tu vida, tu enojo no te saca tu vida, vos no deberías sacarte tu vida.

Entendelo, aprendelo, y finalmente, vivilo.

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