Pero siempre escribí

viernes, 24 de junio de 2016

Suerte

No te conozco, pero te vi venir y te reconocí.Venías cansado, veterano de tus guerras y ansioso por iniciar nuevas. Yo en cambio te propuse paz, a través de sonrisas y arte. Pero la vida no me sonrió de vuelta, y vos no me diste nada más que palabras, lo suficientemente bellas como para escribir el prólogo de la mejor historia de amor.
No llegamos a escribir ni el primer capítulo, ni la dedicatoria de la primer página, ni siquiera el título.

Y aún así, tengo el final, nos salteamos todo el cuerpo y fuimos directo a la última línea del libro. "Ojala tengas suerte en el amor" dijiste, y mientras yo contestaba lo mismo, pensaba para mí que a partir de ahora voy a comparar a todos con vos, y que eso es lo contrario de tener suerte, porque para tener suerte, debería tenerte a vos.

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