Pero siempre escribí

miércoles, 17 de febrero de 2016

Sexo

Hablemos de sexo
Uf, soy mujer, pequeña y acabo de usar la palabra sexo en una oración, ahora se va a terminar el mundo ¿No?
No, mentira. No se termina el mundo, es más, no pasa nada.
Entonces, ¿Por qué no hablamos de sexo como hablamos de amor, de familia, de amistad y del resto de las cosas que forman parte de nuestras vidas?
Hablemos de esto, porque los tabúes son peligrosos – aparte de ridículos- .
Llevan al miedo, a la exageración, a la culpa, a juzgar gente por algo tan trivial como su decisión sexual.
Desde cuando hasta con quien, todo es juzgado y lo peor, según el lugar la gente y sobretodo el género, se juzga distinto.
Que una mujer diga que se levantó a alguien y se acostaron, garcharon, o como sea que le quieran decir (siempre para evitar decir la palabra sexo, como si fuera algo vergonzoso) la convierte en una chica fácil, una trolita, una mina más.
Nos dicen que el hombre nos arrebata la virginidad.
¿Y qué es eso exactamente?
La virginidad es una construcción social que indica que al tener relaciones sexuales perdemos algo, dejamos de ser puras, de ser vírgenes. 
En el mundo heterosexual perder la virginidad consiste en una penetración.
Es lo que nos enseñan desde chicos, ese es el sexo “real”
¿Y que pasa con la gente no heterosexual entonces?
¿Somos incapaces de perder la virginidad?
Todo lo que no sea una penetración
¿No califica como sexo? ¿Aunque sea lo único que voy a hacer en mi vida, sigo sin estar teniendo sexo? ¿O tengo sexo pero no pierdo mi virginidad?
Tal vez la definición de la sociedad de “sexo real” es incompleta.

El hecho de que una mujer -sin importar edad lugar de origen o clase social – tenga la audacia de no sólo querer tener sexo, si no de tenerlo y encima contarlo es algo inaudito y mal visto.
Mientras que un hombre está no solo en todo su derecho sino que también tiene la obligación de querer tenerlo; y al conseguirlo se transforma en una clase de Dios.
Y se lo avergüenza solo por tener actitudes “no masculinas” como por ejemplo tal vez querer tener sexo con un hombre, o peor aún ¡No querer tenerlo!
Basta.
Es solamente sexo.
Tenerlo o no
Con quien decidís tenerlo
Si sos hombre o mujer
No te hace bueno ni malo
Ni un Dios ni una trolita
No dice nada de vos, de tu personalidad o de nada
Dejemos a todos en paz, seamos felices haciendo lo que queremos, y abramos todos la cabeza así nos crece un poquito el corazón, dicen que es así ¿No?

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